miércoles, 25 de agosto de 2010

Cambiar las cosas, no es tan fácil, ni tan bueno...

En el fondo somos unos tradicionales.

Nos pasamos la adolescencia renegando de las costumbres, de lo que hay que hacer, porque la sociedad nos empuja

Y con el mantra de "Yo nunca seré como mis padres", pero luego vas creciendo, aprendiendo, errando e intentando madurar y lo comprendes todo.

Comprendes que tus padres lo hicierón lo mejor que pudierón, que suerte tendrás si te sale al menos igual de bien que a ellos, que las costumbres no son tan malas y que la sociedad te empuja a hacer lo correcto y porque vas a ser tu el que lleva la contraria.

Y si sigues luchando a tu manera, combates en tus pequeñas batallas, porque revelarse tambien es bueno, estás vivo, activo y con ideas propias.

Y por supuesto, ser tradicional no es tan malo, es eso tradicional.

2 comentarios:

  1. si si cierto! si lo hacemos tan bien como nuestros papis ya sera una victoria, tradicional o no, eso no importa...
    bsss

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  2. Me alegro de tu continua felicidad y positivismo. Yo no he tenido tanta suerte como tu ya que mis padres fallecieron cuando yo era aun muy joven, pero a veces me imagino que me miran con orgullo desde donde se encuentren.
    No dejes de escribir en tu blog, cada vez que me encuentro una nueva entrada me hace enormemente feliz.

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